DESDE HOY EL INTERINO “ENCAPUCHADO” JERI ES RECHAZADO POR TRABAJADORES QUIENES DEFIENDEN A LA PATRIA OPONIÉNDOSE A LA VENTA DE ESTRATÉGICA PETROLERA NACIONAL DE ENERGIA.
Desde hoy lunes 19 de enero, los trabajadores de Petroperú iniciaron un paro nacional de 72 horas en rechazo al Decreto de Urgencia N.° 010-2025, norma que —según los gremios sindicales— abre el camino hacia una privatización progresiva de la empresa estatal. La medida, convocada por la Coalición Nacional de Sindicatos de Petroperú, se extenderá hasta el miércoles 21 de enero y alcanza a cerca de 2.600 trabajadores en todo el país que rechazan al gobierno interino de José Jeri.
La protesta se da en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y los trabajadores, luego de que el propio Gobierno reconociera que Petroperú estuvo “al borde de la insolvencia” y anunciara cambios estructurales en su modelo de gestión. Para los sindicatos, estas decisiones no solo afectan la estabilidad laboral, sino que ponen en riesgo la soberanía energética y el control estatal de activos estratégicos.
Rechazo al Decreto de Urgencia 010-2025
El eje central del paro es el rechazo al D.U. 010-2025, que autoriza mecanismos de participación privada en la gestión de Petroperú. Los trabajadores advierten que la norma debilita el rol de la empresa estatal en el mercado de combustibles y sienta las bases para una privatización encubierta.
Pablo Tello, secretario de prensa del Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petróleos del Perú (STAPP), señaló que los efectos de estas medidas serían progresivos pero profundos. “No solo están en juego los puestos de trabajo. Está en riesgo Petroperú y la economía del país a corto, mediano y largo plazo”, afirmó.
Los gremios sostienen que una reducción de la participación de Petroperú limitaría la capacidad del Estado para regular los precios de los combustibles, con impactos directos en el costo de vida y en sectores productivos clave.
Talara, el principal activo en disputa
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la Refinería de Talara, considerada el principal activo industrial de Petroperú. Según anuncios de ProInversión, este complejo sería el primer “bloque patrimonial” en ser entregado a gestión privada mediante Asociaciones Público-Privadas (APP) o contratos de gerencia privada.
Los sindicatos rechazan esta posibilidad y cuestionan la rapidez del cronograma planteado por el Ejecutivo. “Hacer rápido no es sinónimo de hacer bien cuando se trata del principal activo industrial del país”, advirtieron, exigiendo estudios técnicos verificables, transparencia y una gobernanza sólida.
Autoridades locales se suman a las protestas
El rechazo a una eventual privatización también ha sido expresado por autoridades locales de la provincia de Talara. El alcalde provincial, Sigifredo Juan Zárate Vite, junto a los burgomaestres de Máncora, Los Órganos, El Alto y La Brea–Negritos, anunció que evaluarán la convocatoria a un paro provincial en defensa de la petrolera estatal.
“Nuestro compromiso es mantener la independencia energética del Perú, que la energía del país se mantenga en manos de los peruanos”, afirmó Zárate, al remarcar el impacto que tendría la cesión de Talara en la economía regional y nacional.
Movilización nacional y respaldo sindical
Como parte de las medidas de protesta, los sindicatos anunciaron una movilización nacional para el martes 20 de enero, con una concentración en la Plaza Dos de Mayo, en Lima. La jornada contará con el respaldo de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ampliando el alcance político y social del reclamo.
Los dirigentes advirtieron que las protestas podrían escalar si el Ejecutivo no abre un espacio de diálogo real y transparente sobre el futuro de Petroperú y el rol del Estado en el sector energético.
Debate por el mercado de combustibles
Otro punto de controversia es la participación de Petroperú en el mercado nacional de combustibles. Mientras ProInversión sostiene que la empresa tiene alrededor del 10% del mercado, los sindicatos afirman que su participación real se ubica entre 25% y 30%, y que en regiones como Ucayali y Loreto alcanza el 100%.
“Con una cuota superior al 25% ya puedes ser un referenciador de precios. No necesitas todo el mercado”, explicó Tello, al cuestionar las cifras oficiales difundidas por el Gobierno.
Un conflicto con impacto político y económico
El paro nacional de Petroperú trasciende el ámbito laboral y abre un debate de fondo sobre el modelo energético del país, el rol de las empresas estatales y la participación del sector privado en áreas estratégicas. En un escenario de transición política, la disputa por la Refinería de Talara y el futuro de Petroperú se perfila como uno de los temas más sensibles de la agenda nacional.
Mientras tanto, los trabajadores mantienen la medida de fuerza y el Ejecutivo enfrenta la presión de sindicatos, autoridades locales y sectores de la opinión pública, en un conflicto que se instala en el centro del debate económico y político del país alimentado por la inestable imagen del gobierno que de por sí ya era débil al ser interino complicado aún más por una progresiva vacancia al ser descubierto José Jeri encapuchado y con morral de uso para cargar dinero al pecho en reuniones “secretas” y nocturnas con empresario chino.