La Cumbre de los Líderes del G20, celebrada el 22 y 23 de noviembre en Johannesburgo, culminó la presidencia sudafricana, durante la cual se ha promovido un programa progresista y se han situado las prioridades de África en el centro del proceso del G20.

Bajo el lema “Solidaridad, igualdad y sostenibilidad”, la presidencia de este año se apoyó en el legado progresista de Brasil y estableció varios grupos de expertos que publicaron informes con recomendaciones de política importantes sobre desigualdadesdeuda y política industrial.

La Cumbre adoptó la Declaración de Líderes de la Cumbre del G20 en Sudáfrica, la cual hace un gran hincapié en el desarrollo y las prioridades de África. Los sindicatos acogen con satisfacción:

  • El reconocimiento de la importancia de los empleos buenos y de calidad y el trabajo decente como elementos centrales de la industrialización sostenible, así como la función esencial de las instituciones laborales sólidas, los mecanismos justos para la fijación de salarios y la protección social universal en la reducción de las desigualdades.
  • El reconocimiento de la necesidad de políticas coordinadas que vinculen la industrialización, la creación de empleos decentes, la protección social y el respeto de los derechos laborales como motores del desarrollo económico inclusivo.
  • La inclusión de metas específicas relativas al empleo juvenil, la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo y la brecha salarial de género, tal como habían acordado previamente los Ministros de Trabajo y Empleo del G20.
  • El reconocimiento de vías nacionales de transición justa como factores principales de la acción climática. Los líderes del G20 también apoyaron la existencia de normas económicas, sociales y ambientales sólidas en la exploración de minerales fundamentales.
  • Compromisos para aumentar la inversión y la protección social en la economía del cuidado, junto con el llamamiento a apoyar la adopción y la aplicación de sistemas de protección social universal.
  • El reconocimiento de la importancia de abordar los derechos humanos, la transparencia y la explicabilidad, la regulación, la seguridad y la supervisión humana para garantizar una IA segura y fiable.

Aunque la declaración es un avance positivo, la ambición política no cumple las expectativas en esferas clave que son fundamentales para reducir las desigualdades, tales como la promoción de los salarios mínimos vitales, el fortalecimiento de la negociación colectiva y compromisos firmes sobre fiscalidad internacional. En particular, el texto no incorpora recomendaciones esenciales del Comité Extraordinario de Expertos Independientes sobre Desigualdad Global del G20.

“El G20 debe establecer una agenda política sólida para luchar contra las desigualdades. Los líderes del G20 deben apoyarse en los resultados del informe elaborado por el Comité Extraordinario de Expertos Independientes sobre Desigualdad Global del G20 y promover compromisos concretos con miras a reducir las desigualdades, en particular mediante su participación en la elaboración de una Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional y el apoyo a la creación de un Panel Internacional sobre Desigualdad”, dijo Luc Triangle, secretario general de la Confederación Sindical Internacional CSI.

La secretaria general del Comité Consultivo Sindical de la OCDE (TUAC), Veronica Nilsson, añadió: “Para mostrar su pertinencia como plataforma multilateral, el G20 debe cumplir sus promesas de prosperidad compartida y conducir a la adopción de medidas concretas a nivel nacional e internacional. Las estrategias del G20 deben otorgar un lugar central a los objetivos mensurables en materia de creación de trabajo decente, libertad sindical y de asociación, fortalecimiento de la negociación colectiva y salarios mínimos vitales para promover la solidaridad, la igualdad y la sostenibilidad”.